A letter from someone who’s broken

Writing is always a good idea to take the pain away.
When I write, I feel like I'm lowering down the pressure in my head, in my heart and in my soul. When I feel guilty, I need to write in order to think everything is going to be ok, even though it doesn't.
This week I made a huge decision. I'm trying to be a better person, a better woman, a better human being. All the time I'm always complaining about myself, my weight, my beauty and all my imperfections. That feeling of not being enough for anything, nor for anyone. I need to stop it and start doing something about it.
Somebody told me about suicide. That is a great way to die. Well, I'm sorry for being such a coward and don't doing it in the conventional way.
I stop eating again. Don't think it's a vanity thing. It's because I'm punishing myself because I've been such an asshole.
I think I've just give up. So, I'm doing this in my way.
Please don't think I'm going to be in a bad mood. Think that is part of the consequences I deserve, part of my own punishment.
At the end, think that I'm looking for my own suicide and finally it's going to be perfect.
Finally, I'm going to be perfect.

Now it's time to put on again all the masks because, THE SHOW MUST GO ON…

Tú tan Titanium, yo tan Helium

Creo que esta es la mejor de todas. No sólo es quien la canta, no sólo es la letra, además me llamó la atención la referencia que hace sobre dos “superheroes” (you know what I mean *;) )

Sé que no es mucho pero en conjunto, son mi regalo de hoy… JTM !

I know that you’ll always be here, with me. So, THANK YOU.

Today’s mood…

Sé que es muy estúpido, demasiado estúpido e infantil, pero no puedo evitarlo. Desde siempre me he identificado con Bella Swan. (Pausa para las burlas).

Pues bien, en mis peores momentos, me identifiqué con esta escena pero nunca había puesto mucha atención en la letra de la canción. Ahora que la conozco, no puedo evitar definir mi día de hoy, y muchos otros mientras estoy aquí, encerrada, siempre esperando…

¿A qué?, ¿A quién?, no lo sé…

All that I know is that… there’s a possibility… maybe… or maybe not…

 

P.S. If you want to know more, search the lyrics *;)

Quiero darte besos 

Quiero darte besos 

besos que tracen suaves patrias

de melocotón y nube 

y te dejen la carne mojada.
Besos que traspasen fronteras 

y tras tatuártelos 

te propongas a tí mismo estar entero

besos en la mejilla que caminen 

como hormigas 

para convertirse en mordiscos en tu oreja.
Quiero darte besos 

de ser posible 

no dejar ninguna región de tu cuerpo 

por descuido descubierta 

besos ráfagas que inciten 

torbellinos en tus piernas 

besos en las constelaciones de tu mano izquierda 

besos que alboroten la memoria de tus células 

besos de café que te deje caliente la lengua 

besos viajeros que lleguen a tu frente 

cuando haces amistad con la almohada 

besos de cereza, besos fermentados

que te embriaguen más que la cerveza

besos en las ramitas de canela de tus cejas

besos literarios que tras un largo sueño 

te despiertan para hacerte gozar otro

besos que te guíen en dirección a la luna

y no simpaticen con duda alguna

besos de laguna donde hiervan y se hundan 

tus espinas más profundas 

besos en los huesos de tu espalda

besos que por la tarde me invoquen

en la boca de tu deseo 

te haría lo que la primavera a las rosas 

pero por ahora, solo quiero darte besos. 

Recovery is not impossible, isn’t it?

30 de noviembre, Día Internacional de la Lucha Contra los Trastornos Alimenticios. Me pregunto, ¿en esta sociedad post-moderna, cuántas personas sabían que existía? Aquellos que siempre apoyan cualquier causa altruista: cancer, pobreza, obesidad, diabetes, discriminación, homosexualidad, animales, veganismo, política, religión… Y la lista sigue. 

  
Sin embargo, siendo realistas ¿qué porcentaje de la población mexicana se preocupa por los trastornos alimenticios? Anorexia, Bulimia, Trastorno por Atracón, Vigorexia, Ortorexia… 

  
¿Acaso los profesionales de la salud sabían sobre este día “tan especial”? ¿Médicos, psicólogos, nutriólogos, especialistas…? 

  
 ¿Cuántas instituciones públicas tienen un tratamiento integral para los desórdenes alimenticios y cuánto cuesta el tratamiento en una institución privada? 

  
Es patético que se quiera conmemorar un día por el cual exista una lucha y que únicamente una minoría sea consiente de ello. 

  
Probablemente mi blog lo lean miles de personas, probablemente lo lea solo una, pero ojalá que nos detuviéramos un momento a pensar sobre esto. Y es repetitivo decirlo pero, en México, no hay un tratamiento ideal para los desórdenes alimenticios y mucho peor siendo enfermedades mortales. 

De mi parte, no puedo desear más que un “Stay Strong” 

  

¿Cuántos años tengo?  de José Saramago 

¿Qué cuantos años tengo?¡Qué importa eso! ¡Tengo la edad que quiero y siento!

La edad en que puedo:
Gritar sin miedo lo que pienso…

Hacer lo que deseo, sin miedo al fracaso, o lo desconocido…

Pues tengo la experiencia de los años vividos

y la fuerza de la convicción de mis deseos.
¡Qué importa cuántos años tengo!

¡No quiero pensar en ello!

Pues unos dicen que ya soy viejo,

y otras que “estoy en el apogeo”.
Pero no es la edad que tengo,

ni lo que la gente dice, sino lo que mi corazón siente y mi cerebro dicte.
Tengo los años necesarios para gritar lo que pienso,

para hacer lo que quiero, para reconocer yerros viejos,

rectificar caminos y atesorar éxitos.
Ahora no tienen por qué decir: ¡Estás muy joven, no lo lograras! ¡Estás muy viejo, ya no podrás!
Tengo la edad en que las cosas se miran con más calma,

pero con el interés de seguir creciendo.
Tengo los años en que los sueños se empiezan a acariciar con los dedos, las ilusiones se convierten en esperanza.
Tengo los años en que el amor,

a veces es una loca llamarada, ansiosa de consumirse

en el fuego de una pasión deseada y otras…

es un remanso de paz, como el atardecer en la playa.
¿Qué cuántos años tengo?

No necesito marcarlos con un número,

pues mis anhelos alcanzados, mis triunfos obtenidos,

las lágrimas que por el camino derramé al ver mis ilusiones truncadas…

¡Valen mucho más que eso!
¡Qué importa si cumplo cuarenta, cincuenta o más!

Pues lo que importa: ¡Es la edad que asiento!
Tengo los años que necesito para vivir libre y sin miedos.

Para seguir sin temor por el sendero,

pues llevo conmigo, la experiencia adquirida

y la fuerza de mis anhelos.
¿Qué cuántos años tengo?

¡Eso a quién le importa!

Tengo los años necesarios para perder el miedo

y hacer lo que quiero y siento.
Qué importa cuántos año,

¿cuántos tengo, o cuántos espero?

Si con los años que tengo…

¡Aprendí a querer lo necesario y a tomar sólo lo bueno!