A letter from someone who’s broken

Writing is always a good idea to take the pain away.
When I write, I feel like I'm lowering down the pressure in my head, in my heart and in my soul. When I feel guilty, I need to write in order to think everything is going to be ok, even though it doesn't.
This week I made a huge decision. I'm trying to be a better person, a better woman, a better human being. All the time I'm always complaining about myself, my weight, my beauty and all my imperfections. That feeling of not being enough for anything, nor for anyone. I need to stop it and start doing something about it.
Somebody told me about suicide. That is a great way to die. Well, I'm sorry for being such a coward and don't doing it in the conventional way.
I stop eating again. Don't think it's a vanity thing. It's because I'm punishing myself because I've been such an asshole.
I think I've just give up. So, I'm doing this in my way.
Please don't think I'm going to be in a bad mood. Think that is part of the consequences I deserve, part of my own punishment.
At the end, think that I'm looking for my own suicide and finally it's going to be perfect.
Finally, I'm going to be perfect.

Now it's time to put on again all the masks because, THE SHOW MUST GO ON…

Advertisements

Alma destrozada…

Pensé que jamás me sentiría así por algo material, hoy me siento más destrozada que si hubiera perdido a un ser querido. 

Nada tiene que ver con algún capricho femenino ni mucho menos mi estado hormonal. Es algo que no es fácil de describir. 

A pesar de que fue un accidente totalmente inocente, no puedo reparar fácilmente el dolor. 

He aquí la prenda que he perdido. Ha sido lanzada arbitrariamente al escusado, y no fue acción mía. 

Siempre pensé en las soluciones a las situaciones imaginarias en caso de perderlo: si intentaban asaltarme, incluso pensé en que sería capaz de tragármelo y esperar su salida. Hurgar en mis propios desechos para recuperarlo. 

La situación fue muy similar y mi desesperación fue tal que metí la mano al inodoro para intentar recuperarlo. Sin embargo, era obvio que eso no sucedería. Tal vez solo lo hice para convencerme de que hice todo lo posible. 

Su historia comienza en mayo del 2009, cuando al graduarme de la preparatoria yo quería el anillo de la institución en donde estudiaba. Como su costo era demasiado alto y mi madre sabía cuánto anhelaba ese recuerdo, ella me compró uno con su estilo y gusto propio, pensando en que podría gustarme. Evidentemente me fascinó; incluso más que el de la escuela.  

Es por eso que es tanto mi dolor, porque me lastima demasiado haberlo perdido de una manera tan insignificante. 

No me gusta ser tan melodramática pero espero algún día poder sanar esta herida.

  

Afraid again…

I know my monsters are gone but, sometimes I just let them get in without noticing until they kick me. I like to call her Ana, unless it’s not always because I’m a fucking anorexic. I understand why it’s not about food or weight… It’s something else… I shouldn’t be afraid ’cause I’m not alone […]