I think I’m understanding why I feel like this…

Since last week, I’ve been feeling like falling apart. That’s why I decided to stop eating again. Because feeling the pain of hunger is worth for someone like me. Someone who doesn’t worth for anything. Now, Ana is taking control of myself again. I leave my life in your cold arms. Please keep me and protect me up to the bones. Please Ana, take my voice, my willness… I want you to know that I tried so hard and got so far but, in the end it doesn’t even matter…

Since last week, this song got stuck in my head. I didn’t even know the whole lyrics. Now I understand them.

Advertisements

A letter from someone who’s broken

Writing is always a good idea to take the pain away.
When I write, I feel like I'm lowering down the pressure in my head, in my heart and in my soul. When I feel guilty, I need to write in order to think everything is going to be ok, even though it doesn't.
This week I made a huge decision. I'm trying to be a better person, a better woman, a better human being. All the time I'm always complaining about myself, my weight, my beauty and all my imperfections. That feeling of not being enough for anything, nor for anyone. I need to stop it and start doing something about it.
Somebody told me about suicide. That is a great way to die. Well, I'm sorry for being such a coward and don't doing it in the conventional way.
I stop eating again. Don't think it's a vanity thing. It's because I'm punishing myself because I've been such an asshole.
I think I've just give up. So, I'm doing this in my way.
Please don't think I'm going to be in a bad mood. Think that is part of the consequences I deserve, part of my own punishment.
At the end, think that I'm looking for my own suicide and finally it's going to be perfect.
Finally, I'm going to be perfect.

Now it's time to put on again all the masks because, THE SHOW MUST GO ON…

BULIMIA RELACIÓN EMOCIONAL

La persona que sufre bulimia siente permanentemente un apetito incontrolable que la lleva a alimentarse de manera precipitada y excesiva.
Este problema es de tipo afectivo, igual que la anorexia, con la salvedad de que quien la padece quiere comerse a su madre. La anorexia se relaciona con el miedo al rechazo, mientras que la bulimia tiene que ver con el miedo a ser abandonado. De hecho, se presenta en la persona que quiso separarse de su madre, y al no poder hacerlo en un momento dado, cae en el otro extremo (es decir, necesita su presencia). También es frecuente que esta persona haya sentido que su madre quería acapararlo todo hasta el extremo de impedirle querer a su padre.

La bulimia es una pérdida del control, por lo tanto, es lógico suponer que la persona afectada se reprimió demasiado de querer y aceptar a su madre, y sobre todo de aceptar a la mujer que hay en su madre. Esto crea, tanto en el hombre como en la mujer que la sufren, una gran dificultad para aceptar su principio femenino. Se suele presentar en personas rígidas que no están en contacto con sus necesidades y no se permiten realizar sus deseos.

Si tienes bulimia, es muy posible que de niño creyeras que tu madre lo acaparaba todo o que ocupabas demasiado lugar en su vida. Una parte de ti no la quiere y otra parte tiene miedo de ser abandonada, por lo cual la necesitas. Cuando presentas una crisis de bulimia, esta última parte de ti quiere corregirse por todo el tiempo que quisiste ignorar a tu madre.

También es muy probable que te avergüences de algo ante ella. Es importante que verifiques si tu reacción está bien fundada y que te manifiestes todo lo posible. Comprobarás que ella tuvo el mismo problema que tú con su progenitor del mismo género, y que te quiere más de lo que podrías haber imaginado. Lo que originó el problema no es lo que sucedió con tu madre, sino tu percepción de lo acontecido.

La bulimia es una enfermedad compulsiva, necesidad incontrolable de absorber alimento en gran cantidad, desequilibrio nervioso porque estoy en total reacción frente a la vida. La bulimia presenta las mismas causas interiores que la obesidad y la anorexia. Como en exceso para satisfacerme completamente o para recobrar una forma de amor y afecto (el alimento simboliza la vida, el amor y las emociones). Intento colmar emocionalmente un profundo vacío interior en mí, un odio en mí tan grande (asco, desprecio) que quiero llenar este vacío a toda costa, prefiriendo dejarme dominar por el alimento (la vida) en vez de abrirme a la vida. Niego una parte mía, una situación y vivo pena o ira porque me siento aislado, separado o rechazado. Rechazo totalmente mi cuerpo; rehúso vivir en esta tierra. Tengo miedo de perder lo que tengo y siento inseguridad porque estoy quizás diferente de los demás. Ya no me siento más capaz de “morder en la vida”. No tengo todo lo que quiero o no domino suficientemente mis deseos y mis emociones. Busco constantemente la necesidad viva de sentirme más fuerte que el alimento, que mis sentimientos y mis emociones. Prefiero pues hacerme vomitar en vez de estar en buena salud porque me desprecio profundamente. Generalmente vivo una profunda depresión, una desesperación, una angustia que intento calmar, una frustración que intento compensar, tengo una imagen de mí que quiero revalorizar. La bulimia está muy vinculada a la madre (fuente de vida), al lado maternal y a la creación. ¿Estoy en reacción frente a mi madre? ¿Tengo el sentimiento de haber sido controlado y oprimido cuando era joven, de modo que comiendo así, quiero huir de mi madre, neutralizarla (en el sentido metafísico) o dejar este planeta? ¿Tengo alegría comportándome de este modo? ¿Podría ser que de niño, haya vivido la etapa de destete como un abandono? ¿Como si “se me arrancase” a mi madre? Si éste es el caso, tengo la sensación que voy a “morirme de hambre”, de aquí la necesidad de comer grandes cantidades de alimento, para colmar el vacío y hacer disminuir mi estrés. Como persona bulímica, debo mantenerme abierta al amor. La necesidad de aceptar que tengo algo que comprender de este estado depresivo me lleva al amor y aprendo a amarme y a aceptarme más como canal de la energía divina. Estoy en esta tierra para cumplir una misión para mí, con mi madre y con la gente que quiero. ¿Por qué no apreciar la belleza del universo? Acepto mi cuerpo tal como es, el ego y sus límites, el alimento como don de vida. Acepto el amor para mí – mismo y para los demás y descubro las alegrías de estar en este mundo. Es todo.

Tomado de la Fb FanPage “Barcelona Alternativa” http://barcelonaalternativa.es/bulimia-relacion-emocional/

Weakness 

Todo parecía tranquilo, después de un momento de lectura, “Paperweight”, me llaman para desayunar, uno de mis favoritos: huevo a la mexicana.  

Café, tortillas (ni se ocurra tocarlas), queso Gourmet, huevo con consistencia extraña, supongo que es el aceite con el que se cocinó… 

Comienzo a probar y tengo una sensación muy extraña, hace mucho que no me sentía así. 

Empiezo a mover la pierna de manera ansiosa, la televisión que está a mi lado comienza a aturdirme, comienzo a temblar más. Un sudor frío me recorre el cuerpo, me mareo, me desespero, me empiezo a ahogar dentro de mí misma. 

No puedo terminar de comer y ya empezaron la sobremesa. Me empiezo a desesperar más y más. 

“Debo ducharme para estar lista para el compromiso de hoy” 

Subo al baño y no pude resistir hablar con Mia. Esa sensación de todos los sabores juntos saliendo, el sabor a vainilla rancia del cremador de mi café, los trozos de huevo, cebolla y jitomate saliendo abruptamente de mi garganta. 

Por otra parte, no pude evitar confesar mi pecado pero no podía detenerme, todos los síntomas anteriores se iban aminorando. 

Después de mucho rato, es suficiente. Gracias Mia.  

“Te ves muy bonita hoy” 

No es que no agradezca los cumplidos de este tipo, simplemente me doy cuenta que la belleza exterior siempre es lo más importante. Un buen maquillaje, un vestido bonito, unos zapatos que combinen, todo lo necesario para aparentar que no pasa nada. 

“Muerta por dentro pero de pie, como un árbol” 

Nunca dejes de ser una señorita, una niña bonita, delgada, arreglada, bien maquillada, bien vestida, toda una muñequita de cristal; excesivamente frágil. Es lo único que nos queda, mientras el cuerpo siga funcionando. 

Recuerda nunca mostrar tus sentimientos, tu dolor, tus problemas, calla todo y trágatelo, es lo único que deberías comer. A partir de hoy comenzamos nueva dieta… 

No puedo dormir 

Estoy recostada a tu lado. Mi dolor, mi culpa son tan grandes que no puedo ni siquiera cerrar los ojos. Siento que si los cierro por un instante, no podré despertar jamás. A pesar de que ese es mi deseo más grande en este momento, aún tengo un poco de miedo. 

Ojalá esta mañana no despierte, así sería muchísimo menor el tiempo y el gasto que se desperdicia en mi. 

Ojalá que hoy no despierte. 

No tengo nada…

Y como había dicho antes, lo único que me queda es escribir. 

No tengo nada más por hacer, nada más para dar, escribir es la única manera de dejar las cosas claras, es la única manera de describir lo que realmente siento y pienso. No tengo la habilidad de hablar, eso ya me quedó claro. Desearía tener la fuerza para cortarme la lengua y no hablar nunca más. Comunicarme solo por medio de las letras, no con el lenguaje hablado. Hablar lenguaje de señas, lo que sea, menos el sonido de mi voz. 

Es de las cosas que más detesto de mí misma, mi voz, mi boca, mi estúpida sonrisa de caballo. 

Siento tanto dolor que quisiera morir, ¿por qué el corazón simplemente no puede detenerse después de sentir tanto dolor?, ¿por qué no podemos morir por exceso de histamina?, o acaso ¿podríamos? 

¿Por qué soy tan estúpida? ¿Por qué hago tanto daño con las palabras? ¿Por qué todo el mundo hace y deja de hacer todo por mí y yo no puedo devolver ni siquiera un poco de todo eso? ¿Por qué soy una mierda?

¿Por qué soy tan inmadura? ¿Por qué soy tan malagradecida? ¿Por qué nada de lo que hago es suficiente? ¿Por qué no soy un poco agradecida? 

No tengo nada, no tendré nada, porque nunca nada es suficiente. Lo único que tengo hoy fue Mia y su maravilloso vómito cósmico que retuvo el dolor por un rato, aun así, no fue suficiente. Esta vez, lo único que me queda, es Ana. Es a la única a la que no puedo traicionar, la única que me perdona cuando cometo errores, la única que acepta mis disculpas una y otra vez, la única que comprende, la única que escucha, la única que castiga justamente y cuando es merecido. Lo único. 

No tengo nada.